Humor Talmúdico 2

21/Ago/2010

Extraído de "Del Edén al diván. Humor Judío". Editorial Shalom.

Humor Talmúdico 2

Rabí Safra tenía una piedra preciosa y quería venderla. Dos mercaderes le ofrecieron cinco monedas. Él pidió diez y la transacción no se realizó.

A solas, sin embargo, el rabí lo prensó mejor y decidió aceptar la ofertal. Los mercaderes, por su parte, pensaron que valía la pena insistir. Volvieron a casa de Safra en el momento en que éste, en silencio, iniciaba sus oraciones, cosa de la que no se dieron cuenta los mercaderes.

– Señor, queremos saber si cambiasteis de idea. ¿Aceptais nuestra oferta?

El rabino no respondió.

– Señor, os ofrecemos dos monedas más. ¿Aceptais?

El rabí siguió en silencio. Entonces, uno de los mercaderes, impaciente exclamó:

– ¡Está bien! Acepto pagar las diez monedas y negocio cerrado. Dadnos la piedra.

En ese momento el rabí termonó con sus plegarias y dijo:

– Señores, no quise interrumpir mis oraciones y por eso no respondí, pero ya había decidido vender la piedra por el precio que me habíais ofrecido. Dadme pues cinco monedas. Más que eso no puedo aceptar.